El viaje ha sido todo un éxito. El chófer ha resultado un gran tipo, listo y simpático. El tren dura 11 horas, las tres últimas estaciones son para desesperarse, llenas de plátanos, y arroz = 1 hora en cada una. Aún así es una experiencia recomendable de paisaje y humanidad.
El Hotel Pricesse Bora es la hóstia, fantástico. Servicio exquisito, bungalow de luxe es fantástico (el aire acon es lo de menos, pero es grande, con un altillo donde yo hacía la siesta, y está a 5 m . de la playa).
El lugar es muy bonito, tropical con una playa infinita de palmeras inclinadas y un continuo de poblado de chabolas con gente de verdad usando la playa de verdad, niños simpatiquísimos, en fin una sensación de paraíso terrenal... No hemos visto ballenas porque aún no han llegado, pero están a punto.
Gracias por todo tu trabajo, estuvo muy bien.
Pep